Terremoto en Venezuela: difunden recomendaciones para afrontar la ansiedad y los ataques de pánico
Especialistas remarcan la importancia del apoyo comunitario y de las técnicas de regulación emocional tras una emergencia.

Las consecuencias de un terremoto no se limitan a los daños materiales. Después de un evento sísmico, muchas personas experimentan episodios de ansiedad, angustia o ataques de pánico que pueden prolongarse durante horas o incluso días. Ante esta situación, organizaciones humanitarias y profesionales de la salud mental en Venezuela difundieron una serie de recomendaciones para ayudar a la población a gestionar el impacto emocional generado por los sismos registrados el 24 de junio.
La iniciativa busca brindar herramientas prácticas para que los ciudadanos puedan recuperar la calma, reducir el estrés y evitar conductas de riesgo durante las distintas etapas de una emergencia. Los especialistas coinciden en que reconocer las emociones y aplicar técnicas sencillas de autocontrol resulta clave para atravesar este tipo de situaciones.
Qué hacer ante una crisis de ansiedad después de un terremoto
Desde la Cruz Roja Venezolana explicaron que los fenómenos naturales pueden activar respuestas intensas del organismo, por lo que resulta fundamental actuar de manera inmediata para evitar que el miedo se transforme en pánico.
Entre las principales recomendaciones figura controlar los pensamientos negativos o intrusivos y recordar que síntomas como palpitaciones, sudoración, temblores o sensación de falta de aire suelen ser reacciones normales frente a una situación de estrés extremo. Según la organización, estas manifestaciones tienden a disminuir gradualmente con el paso del tiempo.
También remarcaron la necesidad de prestar especial atención a grupos más vulnerables, como niños, adultos mayores, personas con discapacidad motriz y pacientes con enfermedades cardíacas, especialmente durante evacuaciones o permanencias en refugios temporales.
Técnicas para recuperar la calma y reducir el estrés
Para ayudar a estabilizar el sistema nervioso, la Cruz Roja recomendó aplicar ejercicios de respiración controlada. Una de las técnicas consiste en inhalar durante cuatro segundos, mantener el aire por tres segundos y exhalar lentamente durante otros cuatro segundos.
Otra estrategia sugerida es concentrar la atención en una tarea simple, como contar lentamente del uno al diez o hacerlo en sentido inverso. Este ejercicio contribuye a desviar el foco mental del evento traumático y facilita la recuperación emocional.
Además, los especialistas aconsejan buscar un lugar seguro y tranquilo, acompañar a las personas afectadas mediante la escucha activa y permitir que expresen sus emociones sin presionarlas para relatar nuevamente la experiencia vivida.
La institución también pidió evitar la difusión de rumores o información sin confirmar, ya que este tipo de contenidos puede incrementar la ansiedad colectiva y generar confusión en momentos críticos.
La importancia del apoyo emocional y la empatía comunitaria
El psicólogo y coordinador adjunto de Cecodap, Abel Saraiba, señaló que el impacto psicológico de un terremoto atraviesa a toda la sociedad, independientemente de la edad, condición económica o ideología.
El especialista sostuvo que, tras un sismo, las personas suelen experimentar una disminución de su tolerancia al estrés, por lo que recomendó actuar con paciencia y comprensión en los espacios públicos. Según explicó, la empatía entre vecinos y ciudadanos puede ayudar a reducir tensiones y prevenir conflictos generados por el miedo o la incertidumbre.
Saraiba también destacó que la recuperación colectiva depende en gran medida de la capacidad de cada individuo para evitar reacciones impulsivas y comprender que quienes lo rodean pueden estar atravesando un proceso emocional similar.
Cómo estabilizar el cuerpo después de un episodio de pánico
Por su parte, el psicólogo clínico Alberto Barradas recomendó realizar ejercicios de conexión física con el entorno para disminuir la sensación de inestabilidad que muchas personas perciben después de un terremoto.
Entre las prácticas sugeridas figura apoyar firmemente los pies sobre el suelo para ayudar al cerebro a recuperar la percepción de seguridad. También aconsejó utilizar una técnica de respiración en la que la exhalación sea más larga que la inhalación, realizando inspiraciones de cuatro tiempos y exhalaciones de siete tiempos de manera repetida.
Barradas subrayó además el valor del acompañamiento social durante las horas posteriores a una emergencia. Escuchar la voz de un familiar o amigo mediante una llamada telefónica, o compartir tiempo con personas de confianza, puede contribuir a disminuir la sensación de aislamiento y brindar mayor tranquilidad frente al impacto emocional que deja un fenómeno de estas características.
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26 Junio 2026