Río Paraná: proyectan una crecida extraordinaria por el impacto del Súper Niño 2026
Un estudio sobre 24 ciudades del Litoral plantea escenarios de hasta 1,20 metros por encima de aquella histórica crecida.

El posible desarrollo de un fenómeno de El Niño de elevada intensidad durante 2026 volvió a poner al río Paraná en el centro de la atención en el Litoral. Un análisis hidráulico anticipó cómo podrían comportarse sus niveles ante un escenario extremo y detectó valores superiores a los de la gran creciente de 1983 en distintos puntos de la cuenca.
La proyección fue realizada por el ingeniero hidráulico y civil Claudio Velazco y contempla 24 localidades ubicadas sobre el curso del Paraná. De acuerdo con sus cálculos, algunas ciudades podrían registrar alturas entre 20 centímetros y 1,20 metros por encima de los valores utilizados como referencia para la crecida de 1983.
Entre los puntos más comprometidos aparece Puerto Iguazú, donde el escenario analizado ubica al río en 17,60 metros, frente a los 16,40 metros de referencia de aquel año. La diferencia estimada alcanza los 1,20 metros.
El trabajo también calcula que la onda de crecida podría desplazarse desde Puerto Iguazú hasta San Fernando en alrededor de 18 días, aunque su evolución dependería de las condiciones que se presenten a lo largo de toda la cuenca.
Los niveles que podría alcanzar el Paraná
La estimación contempla diferentes puntos del recorrido del río y permite dimensionar cómo variaría el escenario respecto de 1983.
- Puerto Iguazú: 17,60 metros, contra 16,40 metros en 1983.
- Posadas: 11,47 metros, frente a 10,27 metros.
- Corrientes: 10,20 metros, contra 9 metros.
- Barranqueras: 10 metros, frente a 8,80 metros.
- Paraná: 8,50 metros, contra 7,90 metros.
- Santa Fe: 8,20 metros, frente a 7,60 metros.
- Rosario: 7,60 metros, contra 7,20 metros.
- Tigre: 6,10 metros, frente a 5,70 metros.
Los valores no constituyen un pronóstico oficial. El propio análisis señala que se trata de una simulación de un escenario posible y que las alturas definitivas estarán condicionadas por múltiples factores que todavía no pueden determinarse.
Además, existe una consideración técnica importante al momento de comparar las cifras: las alturas de la proyección están expresadas respecto del cero del Instituto Nacional del Agua (INA), y no del utilizado por el Servicio de Hidrografía Naval (SHN).
Qué factores pueden determinar una crecida
La intensidad de las lluvias será uno de los elementos centrales para definir el comportamiento del Paraná, pero no será el único. La distribución de las precipitaciones dentro de la cuenca, el aporte de los ríos tributarios y las condiciones de los distintos sectores del sistema también tendrán incidencia.
A esto se suma el manejo de las represas de Itaipú y Yacyretá, que puede influir sobre la evolución de los caudales en determinados tramos.
Por eso, una eventual intensificación de El Niño no permite establecer por sí misma qué altura tendrá el río en cada ciudad. El fenómeno climático puede aumentar la probabilidad de determinadas condiciones de lluvia, pero el resultado final dependerá de cómo se combinen las variables meteorológicas e hidrológicas.
El antecedente de 1983 vuelve a estar bajo la lupa
La referencia histórica utilizada para la comparación no es casual. El episodio de El Niño de 1982/83 coincidió con una de las grandes crecidas registradas en el Paraná y dejó un antecedente que volvió a cobrar relevancia ante la posibilidad de un nuevo evento de fuerte intensidad.
Otro antecedente importante es el fenómeno de 1997/98, que también estuvo acompañado por inundaciones significativas en distintas zonas del Litoral.
Las provincias que permanecen bajo mayor seguimiento son Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe, mientras que también se observa la evolución de los ríos Paraguay, Uruguay e Iguazú.
Sin embargo, los especialistas advierten que no existe una relación automática entre un Niño intenso y una inundación histórica. Para que se produzca una crecida de grandes dimensiones deben coincidir determinadas condiciones en la cuenca, por lo que el desarrollo del fenómeno durante los próximos meses será clave.
En ese sentido, las cifras del estudio funcionan como una herramienta para evaluar posibles escenarios de riesgo y anticipar medidas de prevención. No representan una predicción sobre lo que necesariamente ocurrirá durante 2026.
NoticiasD
15 Septiembre 2026