Mendoza refuerza los controles ambientales sobre el agua y el aire en actividades productivas
La Provincia definió nuevas pautas de fiscalización para actividades mineras, hidrocarburíferas e industriales y reforzó el monitoreo de recursos y emisiones

El Gobierno de Mendoza reforzó el esquema de fiscalización ambiental sobre las actividades productivas que pueden generar impactos sobre los recursos naturales. El Ministerio de Energía y Ambiente estableció nuevas pautas de control y delimitó las funciones del Área Control Agua y Aire, que tendrá una intervención específica sobre el uso del recurso hídrico, las emisiones y los efluentes derivados de distintos procesos productivos.
La medida apunta a fortalecer la planificación y el seguimiento de las actividades que desarrollan sectores como la minería, los hidrocarburos y otras industrias, especialmente cuando sus operaciones implican captación de agua, utilización de sustancias e insumos, generación de efluentes, emisiones o residuos.
El Área Control Agua y Aire depende de la Coordinación de Industrias Extractivas de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental y trabajará de manera articulada con las áreas que tienen competencia en Minería e Hidrocarburos.
Qué aspectos ambientales controlará Mendoza
La nueva disposición establece que el Área Control Agua y Aire podrá realizar tareas de fiscalización, supervisión, monitoreo y control sobre los aspectos ambientales vinculados con el agua y el aire en las actividades alcanzadas por la Coordinación de Industrias Extractivas.
En materia hídrica, los controles incluirán la identificación de las fuentes de abastecimiento y la verificación de los permisos, concesiones, autorizaciones y demás instrumentos que habiliten la captación y utilización del agua.
El organismo también podrá revisar las condiciones y modalidades de uso del recurso cuando estas tengan relevancia ambiental. A su vez, fiscalizará sustancias, productos, insumos y otros elementos utilizados en los procesos productivos que puedan afectar el agua, el aire u otros componentes del ambiente.
Respecto de la calidad del aire, el área tendrá bajo su responsabilidad el seguimiento de las emisiones atmosféricas y de los demás factores ambientales asociados a las actividades sometidas a fiscalización.
La normativa busca que el Estado cuente con mayores herramientas para verificar que las empresas cumplan con las obligaciones ambientales y desarrollen sus operaciones bajo criterios de uso responsable de los recursos naturales.

Declaraciones de Impacto Ambiental y monitoreos
Otro de los ejes de la resolución apunta al seguimiento de los compromisos que asumen las actividades productivas a través de sus instrumentos ambientales.
El Área Control Agua y Aire deberá verificar el cumplimiento de las condiciones establecidas en las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), permisos ambientales, planes de manejo, programas de monitoreo y otras obligaciones que correspondan a cada proyecto.
Para llevar adelante esa tarea, podrá solicitar documentación, registros, mediciones, análisis, resultados de monitoreos, fichas técnicas y toda aquella información que permita comprobar el cumplimiento de las exigencias ambientales.
También podrá participar en inspecciones y relevamientos, tanto de manera individual como junto con otras áreas especializadas. A partir de esas tareas elaborará los informes técnicos correspondientes.
Cuando una situación exceda las competencias del área, la normativa contempla la intervención del organismo que corresponda y el traslado de los antecedentes necesarios. Al mismo tiempo, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental podrá continuar con las actuaciones que sean de su competencia.
El esquema también contempla la coordinación con las áreas de Minería e Hidrocarburos y con otros organismos especializados. El objetivo consiste en facilitar el intercambio de información, organizar inspecciones y monitoreos conjuntos y realizar un seguimiento articulado de cada situación.

También habrá controles sobre residuos y economía circular
La resolución incorpora además precisiones sobre las funciones de la Coordinación de Residuos y Economía Circular, que depende de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental.
Esta área tendrá responsabilidades relacionadas con la gestión, fiscalización y control de residuos sólidos urbanos, asimilables y especiales, además de residuos patogénicos, patológicos y peligrosos.
La estrategia provincial también incorpora criterios de economía circular, con acciones orientadas a recuperar y aprovechar residuos para incorporarlos nuevamente a procesos productivos. La iniciativa busca promover modelos de producción y consumo más sostenibles y reducir el impacto asociado a la generación de desechos.
Por otra parte, la Coordinación de Vinculación, Innovación y Desarrollo impulsará acciones de educación ambiental, innovación y articulación con organismos públicos, universidades, empresas y organizaciones de la sociedad civil.
Con estas medidas, Mendoza busca consolidar un esquema de gestión ambiental que combine fiscalización, monitoreo, coordinación entre organismos y promoción de prácticas productivas sostenibles, con especial atención sobre el uso del agua, la calidad del aire y la gestión responsable de los residuos.
NoticiasD
4 Septiembre 2026