La industria manufacturera privada de Venezuela creció 8,1% durante el primer semestre
La producción industrial venezolana avanzó 8,1% frente a 2025, aunque el sector enfrenta cortes de luz, presión tributaria, inflación y falta de financiamiento

La producción manufacturera privada de Venezuela registró un crecimiento del 8,1% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior, según datos difundidos por la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria). El resultado muestra una mejora en los niveles de actividad, aunque el sector todavía enfrenta obstáculos que condicionan su capacidad de producción y expansión.
El desempeño industrial mostró una evolución diferente entre los dos primeros trimestres del año. La actividad manufacturera aumentó 9,9% entre enero y marzo, mientras que entre abril y junio avanzó 6,5% en comparación con el mismo período de 2025.
Por tamaño de empresa también aparecieron diferencias importantes. Las grandes industrias incrementaron su producción un 10,8% durante la primera mitad del año, mientras que las empresas medianas registraron una mejora del 5,1%. En cambio, la pequeña industria tuvo una contracción del 5,4%.
La industria venezolana todavía trabaja lejos de su capacidad
Aunque el balance general mostró una expansión, distintos sectores manufactureros registraron retrocesos durante el semestre. Entre ellos aparecen las ramas vinculadas con el plástico, caucho, maquinaria, equipos eléctricos y óptica.
La utilización de la capacidad instalada también refleja las dificultades que atraviesa el sector. Durante el segundo trimestre, las empresas manufactureras utilizaron en promedio el 51,7% de sus instalaciones, una cifra que representó una mejora de 3,3 puntos porcentuales respecto del trimestre anterior.
Sin embargo, Conindustria marcó una diferencia considerable frente a otros países de la región. Brasil alcanzó una utilización de capacidad instalada cercana al 77%, mientras que Colombia llegó al 80%.
El servicio eléctrico aparece entre los principales condicionantes de la actividad. Entre abril y junio, las empresas relevadas informaron que tuvieron, en promedio, 214 horas sin electricidad sobre un total de 488 horas laborables.
El tiempo perdido por los cortes representó un incremento del 68% respecto del trimestre anterior, lo que afectó la continuidad de los procesos productivos y elevó los costos operativos de las compañías.

Cortes de luz, impuestos y falta de crédito complican al sector privado
Conindustria identificó varios factores que continúan limitando la recuperación industrial venezolana. Entre ellos aparecen la elevada carga tributaria, las interrupciones del suministro eléctrico, la inflación, la devaluación, las restricciones para acceder y movilizar divisas y las dificultades para conseguir financiamiento.
La crisis energética ocupa un lugar especialmente relevante. Durante los últimos meses, distintos sectores políticos y económicos reclamaron información sobre las medidas previstas para enfrentar los problemas de suministro y sobre el plan de ahorro energético anunciado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Desde el Gobierno se vincularon las recientes interrupciones con los sismos registrados en junio y con las condiciones climáticas. En cambio, especialistas y sectores opositores atribuyeron los problemas estructurales a años de falta de mantenimiento y a hechos de corrupción durante la era chavista.
El escenario energético representa uno de los principales desafíos para las empresas, ya que los cortes obligan a modificar turnos, interrumpir procesos y recurrir, cuando resulta posible, a fuentes alternativas de generación.
El crecimiento industrial acompaña la mejora del PIB venezolano
El desempeño de la manufactura privada se produjo en un contexto de crecimiento general de la economía venezolana. El Banco Central de Venezuela (BCV) informó que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 7,14% durante el segundo trimestre de 2026 frente al mismo período del año anterior.
El principal impulso provino de la actividad petrolera, que registró un crecimiento del 9,1%. Al mismo tiempo, las actividades no petroleras avanzaron 5,79% durante el segundo trimestre.
Los datos reflejan una expansión de la economía, aunque la industria privada todavía enfrenta una serie de restricciones que limitan su potencial. La diferencia entre el crecimiento de la producción y el nivel de utilización de la capacidad instalada muestra que existe margen para aumentar la actividad si mejoran las condiciones de infraestructura, financiamiento y estabilidad macroeconómica.
Para el sector manufacturero, el desafío durante los próximos meses será sostener el crecimiento registrado en la primera mitad del año y reducir los obstáculos que todavía afectan la producción. La evolución del suministro eléctrico, el acceso al crédito, la presión tributaria y el comportamiento de los precios serán algunos de los factores determinantes para medir la solidez de la recuperación industrial venezolana.
NoticiasD
19 Agosto 2026