El Niño se intensifica en Ecuador: cuándo podría llegar el pico de calentamiento

El mar frente a Ecuador registra anomalías de hasta 4 °C y las proyecciones anticipan un posible pico de calentamiento hacia diciembre

El Niño se intensifica en Ecuador: cuándo podría llegar el pico de calentamiento

El fenómeno de El Niño mantiene una señal activa frente a las costas de Ecuador y las condiciones oceánicas anticipan un posible nuevo incremento del calentamiento hacia el cierre de 2026. Las autoridades meteorológicas mantienen el monitoreo sobre la evolución del evento, mientras analizan cómo responderá la atmósfera ante las actuales anomalías de temperatura del mar.

El Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño permanece en estado activo desde hace aproximadamente 7 semanas consecutivas. Este indicador contempla las condiciones del océano Pacífico y otros factores que permiten evaluar la evolución del fenómeno en el territorio ecuatoriano.

Carlos Perugachi, director de Oceanografía y Meteorología Marina del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada, explicó que el comportamiento del fenómeno continúa bajo observación del Comité Nacional Erfen. Para determinar sus consecuencias concretas, los especialistas deberán analizar el vínculo entre el calentamiento oceánico y la respuesta de la atmósfera.

El mar frente a Ecuador registra anomalías de hasta 4 °C

Una de las señales más importantes aparece en la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas ecuatorianas entre la línea ecuatorial y los 10 grados de latitud sur. Allí, la anomalía de temperatura superficial del mar alcanzó durante la última semana los 4 °C, mientras que la temperatura promedio se ubicó cerca de los 25 °C.

Aunque el registro mostró una leve disminución respecto de las semanas anteriores, las aguas todavía permanecen más cálidas de lo habitual para esta época del año.

El calentamiento también continúa en el Pacífico ecuatorial central. Durante la última semana, la anomalía promedio alcanzó aproximadamente los 2,7 °C, con temperaturas cercanas a los 29 °C.

Las proyecciones internacionales también mantienen la atención sobre la evolución del fenómeno. Entre ellas aparecen los análisis de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, que anticipan que El Niño podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte durante el trimestre comprendido entre octubre y diciembre.

Sin embargo, el nivel de calentamiento del océano no permite determinar por sí solo qué cantidad de lluvias recibirá Ecuador. Para establecer ese impacto, los especialistas necesitan observar cómo interactúan las condiciones del océano con la atmósfera.

La respuesta tampoco necesariamente será uniforme dentro del país. Las características geográficas pueden generar diferencias importantes entre las regiones norte y sur.

El pico del calentamiento podría llegar en diciembre

Las proyecciones actuales ubican el mayor nivel de calentamiento del mar durante el último trimestre de 2026, con un posible segundo pico hacia diciembre. Sin embargo, el momento de mayor temperatura oceánica no necesariamente coincidirá con el periodo de lluvias más intensas en Ecuador.

La razón está relacionada con el comportamiento estacional del clima. Entre julio y diciembre, Ecuador atraviesa en términos generales su época seca. Durante esos meses, la franja nubosa que suele asociarse con las precipitaciones permanece principalmente hacia el norte del país y Centroamérica.

La situación cambia entre enero y junio, cuando comienza la temporada lluviosa y esa franja nubosa desciende hacia Ecuador, favoreciendo las precipitaciones.

Por ese motivo, un mayor calentamiento del océano podría tener efectos más significativos sobre las lluvias cuando coincida con la temporada húmeda. El comportamiento dependerá de la existencia de un acoplamiento entre las condiciones del Pacífico y la atmósfera.

Perugachi recordó que los antecedentes históricos muestran que El Niño no produce necesariamente los mismos efectos en todas las regiones. Durante los eventos de 1982-1983 y 1997-1998, algunas zonas de la Costa y la Sierra central registraron un incremento de las precipitaciones, mientras que la región Oriental atravesó períodos de déficit.

En la actualidad, las lluvias registradas en Ecuador aparecen de manera aislada y los especialistas todavía no las atribuyen directamente a una respuesta atmosférica de El Niño. El monitoreo satelital también indica que el cordón nuboso conserva una ubicación característica de la época seca.

El indicador ecuatoriano continúa en nivel activo

Pese a las anomalías de hasta 4 °C en la región Niño 1+2, el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño permanece en el nivel más bajo dentro de la condición de estado activo.

El indicador nacional incorpora la temperatura del mar y considera también la estacionalidad. Durante julio, agosto y septiembre, este componente tiene menor peso en la evaluación, mientras que adquiere una mayor incidencia desde octubre y aumenta durante diciembre y enero.

Los registros se actualizan semanalmente y muestran que el calentamiento alcanzó uno de sus valores más elevados durante julio.

A partir de octubre, el escenario podría cambiar con el avance hacia condiciones más cálidas y la aproximación de la temporada lluviosa. En ese contexto, los especialistas esperan una nueva intensificación del calentamiento que podría alcanzar su máximo hacia diciembre.

Por ahora, las autoridades mantienen el seguimiento de las temperaturas del océano y de la evolución atmosférica. La clave estará en determinar si ambas variables logran acoplarse y, en consecuencia, si el calentamiento del Pacífico termina generando modificaciones significativas en las lluvias de Ecuador durante los próximos meses.

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NoticiasD

20 Agosto 2026