Ruta del Olivo: el circuito bonaerense que combina aceite, turismo y sierras
La Ruta del Olivo atraviesa 9 localidades bonaerenses y ofrece visitas, catas, gastronomía y experiencias para descubrir la producción de aceite

Entre el mar y las sierras del sudoeste bonaerense se extiende un circuito turístico que permite descubrir una de las producciones que ganó protagonismo en la gastronomía argentina: el aceite de oliva virgen extra. La Ruta del Olivo propone recorrer fincas, conocer los procesos productivos y disfrutar experiencias que combinan sabores, paisajes y tradiciones de distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires.
El recorrido atraviesa Coronel Dorrego, Tres Arroyos, Bahía Blanca, Cabildo, Coronel Rosales, Tornquist, Puan, Adolfo Alsina y Villarino. El circuito ofrece alternativas para quienes buscan turismo rural, gastronomía, naturaleza y propuestas vinculadas con la producción olivícola.
Las condiciones naturales del sudoeste bonaerense favorecen el desarrollo de los olivares. El clima y las características del territorio presentan similitudes con zonas productoras del Mediterráneo europeo, lo que permitió consolidar una actividad que encuentra en esta región un escenario favorable para obtener aceites de alta calidad.
La propuesta turística permite acercarse a ese universo de diferentes maneras. Las fincas reciben visitantes con circuitos de oleoturismo, recorridos guiados, catas dirigidas y maridajes. También existen experiencias vinculadas con la gastronomía y actividades pensadas para diferentes públicos.

Oleoturismo para conocer el origen del aceite de oliva
La Ruta del Olivo ofrece una oportunidad para conocer qué sucede antes de que el aceite llegue a la mesa. Las visitas a las fincas permiten observar los olivares, descubrir las particularidades del cultivo y comprender las distintas etapas que intervienen en la elaboración del aceite de oliva virgen extra.
Las catas dirigidas constituyen uno de los principales atractivos del circuito. Especialistas acompañan a los visitantes para reconocer aromas, sabores y características del aceite, además de explicar cómo influyen las variedades de aceituna, el territorio y los métodos de producción.
Los maridajes suman otra dimensión a la experiencia, ya que permiten descubrir cómo el aceite puede combinarse con diferentes alimentos y preparaciones. De esta manera, la actividad productiva se transforma también en una propuesta gastronómica.
Durante el otoño, algunas fincas incorporan experiencias vinculadas con la cosecha de olivas. Esta posibilidad permite a los visitantes acercarse directamente a una de las etapas más importantes del ciclo productivo y conocer el trabajo que realizan quienes se dedican a la olivicultura.
La oferta también incluye gastronomía temática, propuestas de bienestar y espacios vinculados con la dermocosmética. Algunas experiencias incorporan servicios de spa y productos elaborados a partir de derivados del olivo, ampliando las alternativas para quienes buscan una escapada diferente.
El circuito contempla además actividades para distintos grupos y propuestas destinadas a las infancias. Así, la Ruta del Olivo puede funcionar como una experiencia recreativa y educativa para conocer una producción regional a través del contacto directo con el territorio.
Coronel Dorrego, una de las puertas de entrada al circuito
Coronel Dorrego ocupa un lugar destacado dentro de la Ruta del Olivo y combina la actividad productiva con atractivos culturales y religiosos. En esta localidad se encuentra la Capilla Nuestra Señora del Olivo, un espacio que suma una particular historia al recorrido.
La capilla abrió sus puertas el 29 de marzo de 2015 en una construcción que originalmente funcionó como vivienda del cambista del ferrocarril. En su interior se destaca la imagen de la Virgen del Olivo, vinculada con la identidad que adquirió la región alrededor de esta producción.
El edificio forma parte de un conjunto ferroviario que conserva parte de la historia local. La estación original dejó de funcionar en 1961 y, décadas más tarde, el espacio ferroviario recibió tareas de recuperación. En 2011, la estación se convirtió en museo, mientras que la antigua vivienda fue refuncionalizada para instalar allí la capilla.
La Capilla Nuestra Señora del Olivo ofrece visitas guiadas para quienes quieran conocer su historia y su relación con el patrimonio local. Además, todos los 4º domingos de cada mes se celebra una misa.
El acceso a este punto del circuito se realiza por la Ruta Provincial 72, en dirección a Faro. La visita permite incorporar una dimensión cultural al recorrido por la Ruta del Olivo y conocer cómo una producción regional también puede integrarse con la historia de las comunidades.

Un recorrido entre el mar, las sierras y la producción bonaerense
La Ruta del Olivo propone descubrir el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires desde una perspectiva que combina producción, turismo y gastronomía. El recorrido conecta localidades con diferentes paisajes y permite conocer proyectos olivícolas que transformaron al aceite de oliva en uno de los productos distintivos de la región.
El circuito puede realizarse por tierra y también ofrece la posibilidad de llegar a la zona mediante el Aeropuerto de Bahía Blanca. Desde allí, los visitantes pueden organizar diferentes recorridos para conocer fincas, establecimientos productivos y atractivos turísticos distribuidos por el territorio.
La diversidad de propuestas permite adaptar la experiencia a distintos perfiles de viajeros. Quienes disfrutan de la gastronomía pueden optar por catas y maridajes quienes buscan contacto con la naturaleza pueden recorrer los olivares, mientras que las familias pueden encontrar actividades especialmente pensadas para compartir entre diferentes generaciones.
La posibilidad de conocer los procesos productivos directamente en las fincas también aporta valor al viaje. El visitante no solo consume un producto, sino que puede comprender su origen, conocer a quienes participan de su elaboración y descubrir las características del territorio que influyen en el resultado final.
El circuito también contribuye a diversificar la oferta turística bonaerense y a poner en valor una región que combina espacios rurales, sierras, patrimonio ferroviario, gastronomía y producción agroindustrial.
Con sus 9 localidades y una oferta que reúne experiencias de oleoturismo, cultura, gastronomía y naturaleza, la Ruta del Olivo se presenta como una alternativa para recorrer el sudoeste bonaerense y descubrir una producción que encontró en estas tierras condiciones ideales para desarrollarse. En cada finca, paisaje y experiencia, el aceite de oliva funciona como hilo conductor de un viaje que invita a conocer la provincia desde sus sabores y su identidad productiva.
NoticiasD
27 Agosto 2026