Venezuela: los derrames de petróleo complican a los pescadores de Zulia

Las manchas de crudo afectan las redes, encarecen el trabajo y obligan a los trabajadores del mar a alejarse de la costa para poder pescar.

Venezuela: los derrames de petróleo complican a los pescadores de Zulia

La actividad pesquera en el estado Zulia atraviesa un escenario cada vez más complejo por la presencia de crudo en las costas. Los derrames obligan a los trabajadores a modificar sus recorridos, afrontar daños en sus equipos y buscar alternativas para conservar la pesca.

Medardo Hernández, un pescador de 76 años, describió las dificultades que genera el petróleo durante las jornadas de trabajo. “Necesitáis más gasolina para quitarte el petróleo de los pies que para salir en la embarcación”, afirmó a EFE.

La situación ocurre mientras Venezuela intenta recuperar su actividad hidrocarburífera después de años de caída productiva y falta de mantenimiento de parte de su infraestructura petrolera.

Redes dañadas y mayores costos para salir a pescar

Los pescadores aseguran que una de las principales consecuencias de los derrames es el deterioro de las redes y otros elementos indispensables para desarrollar la actividad.

Hernández explicó que, para reducir el contacto con el crudo, las embarcaciones deben desplazarse hacia zonas más alejadas de la costa. Sin embargo, esa alternativa también implica mayores gastos y dificultades operativas.

EFE/ Henry Chirinos

Miguel Ruiz, otro pescador de la zona, señaló que reemplazar las redes y herramientas afectadas puede representar un desembolso de entre 3.000 y 4.000 dólares.

Ruiz tiene 73 años y lleva décadas dedicado a la pesca. Según relató, él y sus compañeros continúan trabajando pese a las condiciones que encuentran en el agua y deben enfrentarse a “toda clase de marañas” para evitar las manchas de petróleo y limpiar los elementos utilizados durante las faenas.

El problema eléctrico también afecta la conservación del pescado

Las dificultades no terminan con los derrames. Los pescadores de Zulia también deben trabajar con un servicio eléctrico que presenta interrupciones frecuentes.

Según sus testimonios, los cortes pueden extenderse durante seis o siete horas al día. Esta situación representa un problema adicional porque dificulta mantener refrigerada la producción una vez que regresan de pescar.

“No lo podemos guardar (el pescado) porque cuando nos percatamos no tenemos luz. Tenemos que tener todo a la medida o comprar hielo para mantenerlo en la cava (nevera portátil)”, explicó Ruiz.

De esta manera, la falta de electricidad suma un costo extra a una actividad que ya enfrenta pérdidas por la contaminación del agua y los daños en los equipos.

Más de 10 kilómetros de costa afectados

Yohan Flores, director de la Fundación Azul Ambientalistas en Zulia, atribuyó los derrames recientes a la rotura de tuberías deterioradas. Además, advirtió sobre la existencia de fugas de gas en distintos puntos del estado.

De acuerdo con el ambientalista, el problema alcanza a más de seis municipios. Su organización reporta 36 tuberías rotas y más de 10 kilómetros de costa “llenas de petróleo”.

EFE/ Henry Chirinos

Durante la cobertura, EFE constató que algunos pescadores fueron incorporados a las tareas destinadas a retirar el crudo de las zonas afectadas. Para Flores, sin embargo, las medidas adoptadas hasta el momento no alcanzan para contener la magnitud del problema.

“Hay algunas autoridades que están limpiando, haciendo algunas cosas, pero es insuficiente, porque falta maquinaria, tecnología, muchas cosas que necesitan los mismos pescadores que están haciendo las labores de limpieza”, subrayó el director de Azul Ambientalistas en Zulia.

La reactivación petrolera y una infraestructura deteriorada

Flores vinculó el aumento de los derrames registrado durante 2026 con la recuperación de la actividad hidrocarburífera y los acuerdos alcanzados entre Venezuela y Estados Unidos.

El ambientalista sostuvo que el deterioro de la infraestructura petrolera, después de años de falta de inversión y mantenimiento, genera mayores riesgos a medida que aumenta la actividad.

“En anteriores años se han suscitado algunos derrames petroleros. No eran de una gran magnitud como los que estamos viendo actualmente. Pero ahora vemos que la actividad (en el sector de hidrocarburos) ha aumentado mucho más, y esto genera que veamos en todas las costas derrames excesivos, completos, de petróleo”, añadió.

El escenario se produce en paralelo a los cambios en la política energética venezolana y al acercamiento con empresas estadounidenses y de otros países.

En agosto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con Venezuela que, según sus declaraciones, contempla la explotación de una parte de las reservas petroleras del país sudamericano.

Ante este panorama, Azul Ambientalistas reclamó al gobierno de Delcy Rodríguez y a Petróleos de Venezuela (PDVSA) que adopten medidas para contener los derrames y establezcan mecanismos de respuesta ante los daños ambientales.

Para los pescadores de Zulia, mientras tanto, el desafío es continuar con una actividad de la que dependen sus ingresos pese a las condiciones cada vez más difíciles de las costas.

Fuente: El Diario/EFE

NoticiasD

5 Octubre 2026