Una donación al Museo de la Memoria recupera la historia productiva del Frigorífico Gualeguaychú

El Museo incorporó piezas vinculadas a la faena, conservación y comercialización del antiguo establecimiento.

Una donación al Museo de la Memoria recupera la historia productiva del Frigorífico Gualeguaychú

Una donación realizada por una ex trabajadora del Frigorífico Gualeguaychú permitió al Museo de la Memoria Popular sumar objetos que reconstruyen etapas clave de la actividad productiva local. Las piezas incorporadas aportan evidencia material sobre cómo se organizaban la faena, la conservación y la salida comercial de los alimentos en el histórico complejo.

El circuito de faena, paso a paso

En su pico de funcionamiento, el establecimiento alcanzó entre 800 y 900 vacunos por día, con un promedio de 110 a 120 animales por hora. El ingreso se realizaba por la rampa principal hasta el segundo piso, donde los animales aguardaban en corrales hasta llegar al denominado “brete de derribar”. Tras esa maniobra, eran elevados y trasladados mediante guinches para continuar con el degüello y la faena.

El proceso se ordenaba en distintos puestos de trabajo. Allí se efectuaban el retiro del cuero, los controles veterinarios y la clasificación de las carnes, siguiendo protocolos que aseguraban la trazabilidad interna. En el primer piso funcionaban las secciones de Menudencias y Tripería, mientras que en la planta baja operaba el área de Cueros Vacunos.

Las vísceras, cabezas, sangre, mondongos y otras partes se derivaban por una red de tubos hacia los sectores correspondientes para su tratamiento específico. La infraestructura estaba pensada para el movimiento continuo del producto dentro del predio. El edificio de Matanza se conectaba con el de Cámaras a través de rieles de transporte, uniendo la fase de faena con el enfriamiento y almacenamiento, y garantizando así la cadena de frío y la circulación eficiente de las reses y subproductos.

Piezas que amplían el patrimonio

Entre los elementos recibidos se destacan una tela empleada para envolver las carnes y envases de productos elaborados en el propio establecimiento. Estas evidencias físicas permiten no solo repasar el circuito de faena, sino también comprender las etapas posteriores de conservación, preparación y comercialización que completaban la cadena productiva.

Con su incorporación, el Museo de la Memoria Popular amplía su acervo y fortalece la preservación de testimonios materiales de una actividad central en la historia de Gualeguaychú. La donación habilita nuevas posibilidades de investigación y divulgación, acercando a la comunidad herramientas para interpretar el pasado industrial de la ciudad.

Desde el Gobierno de Gualeguaychú se destacó el gesto solidario de la ex trabajadora, cuyo aporte permitirá conservar, estudiar y compartir estas piezas con el público. El material será integrado a las colecciones del Museo, con el objetivo de favorecer el acceso a la memoria productiva local y reforzar el conocimiento sobre los procesos que marcaron la vida económica y social del territorio.

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Gualeguaychu

6 Octubre 2026