Santa Fe avanza con la mejora de calles de tierra y prepara obras para otros 100 tramos
Las intervenciones ya alcanzaron casi 2.000 cuadras y mejoraron la circulación durante las lluvias. El 28 de agosto se licitará nuevo material

La Municipalidad de Santa Fe avanza con un programa de mejoramiento de calles de tierra que ya alcanzó casi 2.000 cuadras en distintos barrios de la capital provincial. Con una inversión superior a los 5.200 millones de pesos, los trabajos apuntan a resolver uno de los principales problemas que enfrentan los vecinos de las zonas periféricas: la pérdida de transitabilidad durante los períodos de lluvias intensas.
La estrategia combina la colocación de material pétreo con tareas de perfilado, compactación, mantenimiento de cunetas y despeje aéreo. De esta manera, el municipio busca mejorar la estructura de las calzadas y, al mismo tiempo, favorecer el escurrimiento del agua para evitar la formación de anegamientos y pozos.
El intendente Juan Pablo Poletti destacó el impacto que las intervenciones generan en la vida cotidiana de los vecinos y señaló que el resultado de los trabajos puede comprobarse especialmente después de las precipitaciones.
“La mejor certificación de obra es la palabra del vecino, cuando nos cuenta que está mejor, que la calle de tierra era un problema para su familia cuando llovía y hoy eso es una preocupación menos”, sostuvo Poletti.
Los cambios también alcanzaron a los servicios esenciales. En barrios donde las calles presentaban dificultades para circular, la consolidación del suelo permitió mejorar el ingreso de ambulancias, patrulleros, vehículos de servicios públicos y unidades de transporte.
Miguel, vecino de Loyola Norte, contó que durante un temporal tuvo un inconveniente con el suministro eléctrico y pudo recibir asistencia sin demoras. “Tuve un problema con la luz y pudo venir la Empresa Provincial de la Energía tranquilamente a solucionarlo”, relató.
Natalia, residente del barrio El Tránsito, también destacó la transformación. Según explicó, la mejora “fue de mucha ayuda” porque ahora pueden circular autos, ambulancias y patrulleros con menor riesgo.

Qué barrios ya recibieron las mejoras
El plan municipal concentra una parte importante de sus intervenciones en el cordón norte y noroeste de Santa Fe, donde las características del suelo generan dificultades adicionales durante los períodos de precipitaciones.
Entre los sectores que ya recibieron trabajos aparecen Loyola, Nuevo Horizonte, Entrada Norte, Nueva Pompeya, Scarafía, Cabaña Leiva, Los Troncos, El Tránsito, Punta Norte y Santo Domingo, entre otros.
Loyola concentra la mayor cantidad de cuadras mejoradas, con 175, mientras que Nuevo Horizonte y Entrada Norte suman 118. Nueva Pompeya registra 108, Scarafía 101, Cabaña Leiva 90 y Los Troncos 89.
También se ejecutaron trabajos en El Tránsito, con 69 cuadras, Punta Norte, con 68, Santo Domingo, con 50, Santa Marta, con 44, Acería, con 41, y Abasto, con 40.
La lista incluye además intervenciones en 29 de Abril III, Liceo Norte, Santa Rita II, barrio Rivadavia y René Favaloro. Para Cecilia, vecina de Scarafía desde hace 25 años, la obra significó un cambio importante frente al deterioro histórico de las calles.
La vecina destacó que la consolidación del suelo permitió reducir la aparición de pozos durante las lluvias y facilitó el acceso al transporte público y a los remises.

Licitarán piedra para mejorar otras 100 cuadras
El municipio proyecta continuar con el programa durante las próximas semanas. El 28 de agosto abrirá una licitación para adquirir 6.000 toneladas de material granular, destinadas a extender las tareas de estabilización a otras 100 cuadras de la ciudad.
El presupuesto oficial para esta compra asciende a 450.000.000 de pesos. La incorporación de nuevo material permitirá sostener el ritmo de las intervenciones y ampliar el alcance del programa en sectores que todavía cuentan con calles de tierra.
La metodología contempla distintas etapas. Primero, los equipos municipales perfilan la calzada y generan una pendiente que permite conducir el agua hacia las cunetas. Luego compactan la base para darle mayor resistencia y finalmente colocan una capa de piedra que mejora la estabilidad de la superficie.
El sistema también incorpora trabajos sobre los desagües a cielo abierto. La limpieza y profundización de las zanjas favorece el escurrimiento y reduce la acumulación de agua sobre las calles.
La elección del material pétreo responde a las características del suelo santafesino. Los terrenos arcillosos pueden saturarse rápidamente ante lluvias abundantes y generar huellas profundas que dificultan el tránsito. La piedra compactada aporta una superficie más firme y disminuye el desplazamiento del material provocado por el agua.
Con la continuidad de estas obras, la Municipalidad de Santa Fe busca reducir los problemas históricos de transitabilidad en los barrios periféricos y fortalecer la conexión con el resto de la ciudad. El objetivo del programa apunta a consolidar una red vial que permita mantener la circulación y el acceso a los servicios incluso después de lluvias intensas.
NoticiasD
26 Agosto 2026