San Isidro ordena el espacio aéreo y exige planes para retirar cableado obsoleto

El Municipio busca remover tendidos en desuso para mejorar la seguridad y reducir la contaminación visual.

San Isidro ordena el espacio aéreo y exige planes para retirar cableado obsoleto

El Municipio de San Isidro presentó una propuesta para ordenar el espacio aéreo, elevar los estándares de seguridad en la vía pública y exigir a las empresas prestadoras un plan obligatorio de retiro de infraestructura en desuso.

El objetivo es enfrentar un problema que se volvió cotidiano en muchas arterias del distrito: la proliferación de cables obsoletos que ya no prestan servicios y que permanecen colgados en el paisaje urbano.

La acumulación progresiva de tendidos sin uso implica un riesgo latente para la seguridad de los vecinos y, además, obstaculiza las tareas de mantenimiento en la vía pública.

La situación se agrava cuando hay tormentas o vientos fuertes, escenarios que aumentan las probabilidades de caídas de cables, enredos e interferencias con otros servicios esenciales.

Ese desorden también tiene un impacto negativo en la calidad ambiental y paisajística, y vulnera el derecho de los ciudadanos a transitar y disfrutar de un entorno urbano limpio y visualmente armónico.

Objetivos y alcances

Con el proyecto, el Municipio busca reducir los incidentes causados por cables cortados, colgantes o caídos, especialmente durante eventos climáticos adversos.

La propuesta incluye la remoción del tendido obsoleto para disminuir la contaminación visual y, a la vez, evitar interferencias con otros servicios.

El ordenamiento del espacio aéreo se presenta como una medida integral que combina seguridad, estética urbana y eficiencia en la gestión de redes.

Las empresas prestadoras deberán presentar al Municipio un plan de remoción del cableado aéreo en desuso dentro de plazos razonables. Según lo dispuesto, serán esas compañías las que asuman la totalidad de los costos de relevamiento, retiro y disposición final de los materiales.

En paralelo, el Municipio llevará adelante las tareas de fiscalización y control de los trabajos. También se fijarán sanciones para los incumplimientos de la normativa o del plan de trabajo acordado.

Pruebas y metodología

Para afinar el diseño de la propuesta, la subsecretaría de Espacio Público realizó pruebas en distintas zonas del municipio.

Durante varias semanas se trabajó sobre trazas específicas: Cosme Beccar entre Alem y Almirante Brown, Acassuso entre Alem y Belgrano, y algunos tramos de las calles Padre Acevedo y Blanco Encalada.

En una primera instancia se identificaron los segmentos con cables en desuso y, posteriormente, se coordinó con las empresas de servicios el retiro del material.

La experiencia permitió ordenar procesos, verificar la factibilidad operativa y establecer criterios de intervención por tramos, priorizando sectores con mayor concentración de tendido obsoleto o con mayores riesgos de incidentes.

El esquema contempla acciones escalonadas y controles periódicos para sostener en el tiempo el ordenamiento alcanzado. En síntesis, la iniciativa procura calles más seguras, despejadas y con menor contaminación visual.

Con el retiro de los cables que ya no cumplen ninguna función y el fortalecimiento de los mecanismos de control, el Municipio de San Isidro apunta a garantizar un entorno urbano más limpio, accesible y armónico para todos los vecinos.

LuzSan Isidro

San Isidro

5 Agosto 2026