Hospitales de Caracas retoman consultas tras los terremotos, pero siguen las dificultades
Los principales centros de salud recuperan servicios tras la emergencia sísmica, aunque persisten demoras, cupos limitados, fallas y falta de insumos

Los principales hospitales de Caracas comenzaron a recuperar parte de sus consultas y procedimientos luego de la emergencia provocada por los terremotos del 24 de junio. Sin embargo, a 2 meses de los movimientos sísmicos, el sistema sanitario todavía enfrenta demoras, cupos restringidos, reprogramaciones y problemas de infraestructura que dificultan el acceso de los pacientes.
Un recorrido realizado por El Nacional en el Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño, el Hospital Vargas, el Hospital Clínico Universitario de Caracas y el Hospital Dr. Domingo Luciani permitió comprobar que la reapertura de servicios convive con dificultades que ya existían antes de los sismos.
Durante las primeras semanas, los hospitales concentraron sus recursos en la atención de personas heridas y postergaron consultas especializadas, cirugías electivas y procedimientos que no requerían atención inmediata. Además, numerosos trabajadores de la salud quedaron afectados por la tragedia, especialmente aquellos que residían en las zonas más golpeadas.
Pedro Fernández, profesor universitario y coordinador de Médicos Unidos por Venezuela en Mérida, explicó que la suspensión de las consultas especializadas respondió inicialmente al protocolo de emergencia. También señaló que algunos trabajadores no pudieron regresar a sus puestos porque perdieron sus viviendas o familiares.
Con el paso de las semanas, algunos procedimientos comenzaron a retomarse, aunque la recuperación resulta desigual entre los distintos centros médicos.
Pérez Carreño y Vargas: consultas con demoras
El Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño no sufrió daños estructurales graves y recuperó su consulta externa en el horario habitual, de 8:30 a 16:30. Sin embargo, los especialistas todavía deben atender prioritariamente a pacientes hospitalizados y resolver las consecuencias de la emergencia.
Las consultas no urgentes acumulan demoras que pueden extenderse durante varias semanas. Para especialidades como Ginecología, Traumatología y Endocrinología, los pacientes deben llegar alrededor de las 6:00 para pasar por triaje y luego esperar la asignación correspondiente.
El hospital también atraviesa trabajos de optimización de su infraestructura hídrica y de diferentes servicios. Pediatría, Traumatología, Cirugía y Neurocirugía figuran entre las áreas que recibieron intervenciones.
A pesar de la recuperación de distintas prestaciones, persisten dificultades para acceder a insumos, equipos médicos y servicios públicos. Algunos pacientes aseguran que deben comprar materiales necesarios para sus tratamientos y realizar determinados estudios en centros privados debido a la falta de equipos o a las extensas listas de espera.

En el Hospital Vargas, la situación presenta obstáculos similares. El centro continúa operativo mientras avanza un programa de reconstrucción y modernización que alcanzaba un 74 por ciento de ejecución. Las obras incluyen trabajos sobre una superficie de 33.000 metros cuadrados, además de intervenciones en áreas como Pediatría, Traumatología y Anatomía Patológica.
El acceso a las consultas puede comenzar durante la madrugada. Los pacientes deben anotarse en una lista, ingresar posteriormente para registrarse nuevamente y presentar los estudios solicitados. Aun así, llegar temprano no garantiza atención porque cada especialidad dispone de un número limitado de cupos.
Durante una jornada registrada por El Nacional, una interrupción del suministro eléctrico obligó a suspender todas las consultas. Los pacientes debieron anotarse para recibir atención posteriormente, mientras el área de emergencias continuó funcionando.
En Cardiología, además, no quedaban turnos disponibles durante el resto del año para estudios como ecocardiogramas, monitoreo ambulatorio de la presión arterial y Holter.
El Universitario y el Luciani recuperan servicios
El Hospital Clínico Universitario de Caracas también recibió una fuerte presión durante la emergencia. La llegada de heridos desde La Guaira y la recepción de pacientes trasladados desde otros centros provocaron una importante sobrecarga, especialmente en Ortopedia y Traumatología.
La situación obligó a recurrir a ayuda humanitaria para incorporar más de 6.000 insumos médicos de emergencia. Al mismo tiempo, los problemas con reactivos, agua y electricidad limitaron el funcionamiento de distintos servicios.
Las consultas generales comenzaron a reactivarse, aunque todavía funcionan con restricciones debido a la reorganización de los espacios. Las cirugías no urgentes también retomaron algunas actividades, pero los especialistas continúan priorizando a pacientes internados.
El Hospital Dr. Domingo Luciani, ubicado en El Llanito, recibió más de 500 personas heridas durante las primeras horas posteriores a los terremotos y luego atendió a miles de pacientes con traumatismos y fracturas.
La presión sobre el centro generó faltantes de medicamentos y materiales quirúrgicos, entre ellos anestésicos, antibióticos, jeringas, gasas y soluciones. La ayuda humanitaria y las donaciones permitieron sostener parte de la atención.

Actualmente, buena parte de las consultas funciona nuevamente, aunque bajo un sistema de cupos y cronogramas por especialidad. Los pacientes deben conocer previamente el día asignado y cumplir requisitos específicos, como informes médicos y referencias.
Otorrinolaringología atiende 35 personas durante la mañana y otras 35 durante la tarde, según la información relevada durante el recorrido. Cardiología exige documentación médica para las primeras consultas y Dermatología solo recibe pacientes con turno previo.
La atención de salud mental continúa entre las áreas más restringidas. En el Luciani no había nuevos turnos disponibles para Psiquiatría y Psicología hasta después de agosto, mientras las consultas infantiles permanecían suspendidas temporalmente.
Así, los hospitales de Caracas avanzan lentamente hacia la recuperación de sus servicios, pero la emergencia sísmica profundizó problemas estructurales que ya afectaban al sistema sanitario. La falta de personal, insumos, equipos y servicios públicos continúa condicionando la atención y mantiene a miles de pacientes frente a esperas y restricciones para acceder a una consulta.
NoticiasD
25 Agosto 2026