FACSAT-2: qué pasó con el satélite de Colombia que cayó antes de lo previsto

El satélite colombiano reingresó a la atmósfera en octubre de 2025, apenas 30 meses después de su lanzamiento.

FACSAT-2: qué pasó con el satélite de Colombia que cayó antes de lo previsto

El FACSAT-2 Chiribiquete, uno de los principales proyectos espaciales de Colombia, reingresó a la atmósfera el 27 de octubre de 2025, unos 30 meses después de haber sido puesto en órbita. El satélite había sido lanzado el 15 de abril de 2023 y su misión estaba orientada principalmente a la observación de la Tierra y al monitoreo ambiental.

El final anticipado de la misión volvió a generar interrogantes en 2026, especialmente después del terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia el 10 de agosto. Ante la necesidad de obtener imágenes de las zonas afectadas, el país recurrió a mecanismos internacionales y al sistema europeo Copernicus.

Qué se sabe sobre la caída del FACSAT-2

El FACSAT-2 tenía una masa aproximada de 7 kilogramos y fue enviado al espacio desde la base Vandenberg Space Force, en California, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX.

El nanosatélite estaba equipado con una cámara multiespectral y un espectrómetro infrarrojo que permitían obtener información sobre el territorio colombiano y detectar gases de efecto invernadero, entre otras aplicaciones.

De acuerdo con registros especializados, el aparato fue desplegado el 15 de abril de 2023 y su decaimiento orbital quedó registrado el 27 de octubre de 2025.

Un estudio apunta a la actividad solar

Un trabajo académico publicado recientemente plantea una hipótesis sobre el final prematuro del satélite. El estudio fue elaborado por investigadores vinculados al Observatorio Astronómico Nacional y analiza la evolución orbital del FACSAT-2 a partir de datos de seguimiento y variables relacionadas con la actividad solar.

Los autores sostienen que el incremento de la actividad solar durante el ciclo solar 25 habría aumentado la densidad de la atmósfera en la zona donde orbitaba el satélite. Ese fenómeno incrementa el rozamiento atmosférico y acelera la pérdida de altura de los objetos que se encuentran en órbita baja.

Según la investigación, las condiciones solares registradas durante la misión fueron superiores a las contempladas en el escenario ambiental utilizado originalmente para estimar su permanencia orbital. El modelo desarrollado por los investigadores logró reconstruir el descenso del satélite y relacionarlo con las variaciones de la actividad solar.

La explicación de la Fuerza Aeroespacial Colombiana

La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) ofreció una interpretación diferente. La institución afirmó que tenía conocimiento del estado del FACSAT-2 y explicó el final de la misión como un proceso de reentrada atmosférica asociado con la mecánica orbital de los satélites que operan en órbita baja terrestre.

La FAC también sostuvo que el programa FACSAT forma parte de una estrategia basada en misiones de menor duración, que permite incorporar nuevas tecnologías y reducir tanto costos como la generación de basura espacial.

Sin embargo, el estudio académico sostiene que la actividad solar tuvo un papel relevante en el acelerado decaimiento orbital. La investigación también destaca que el comportamiento observado resulta consistente con el efecto del arrastre atmosférico producido por las condiciones solares.

Qué ocurrió con la información pública sobre el satélite

Otro de los puntos que generó dudas fue la comunicación posterior al reingreso. Según la investigación periodística, algunas publicaciones de la FAC difundidas después del 27 de octubre de 2025 todavía presentaban al FACSAT-2 como un satélite operativo.

Una publicación de noviembre de ese año señalaba que el aparato continuaba aportando información para el monitoreo ambiental. Otra comunicación de diciembre mencionaba que había completado alrededor de 12.800 órbitas y obtenido unas 1.400 imágenes.

La FAC sostuvo que la última comunicación bidireccional con el satélite se produjo el 27 de octubre y que posteriormente se realizó la confirmación analítica del reingreso. La institución también afirmó haber informado sobre el final de la vida orbital ante organismos correspondientes.

El antecedente del FACSAT-1

El caso del FACSAT-2 tiene además un antecedente dentro del programa espacial colombiano. El FACSAT-1, lanzado en 2018, reingresó a la atmósfera en junio de 2023.

En una presentación ante Naciones Unidas, Colombia había señalado que el FACSAT-1 terminó su misión antes de lo previsto debido al incremento de la actividad solar, que afectó distintos sistemas del satélite y aceleró su pérdida de altitud.

Este antecedente forma parte del debate técnico sobre el impacto que puede tener el clima espacial en la vida útil de los satélites colombianos.

El debate que deja el final del FACSAT-2

La información disponible muestra dos explicaciones sobre el reingreso prematuro del FACSAT-2: por un lado, el análisis académico atribuye un papel significativo a la actividad solar y al aumento del arrastre atmosférico por otro, la FAC describe el episodio como parte de la dinámica orbital de una misión en órbita baja.

El episodio también puso el foco sobre la comunicación pública del estado de los activos espaciales colombianos y sobre la necesidad de considerar las condiciones del clima espacial al proyectar la duración de futuras misiones.

NoticiasD

25 Septiembre 2026