Producir agua desde el aire: el innovador proyecto que comienza a probarse en Santiago del Estero
La iniciativa combina generación atmosférica, energía solar y monitoreo digital, con aplicaciones previstas para zonas rurales y distintos sectores productivos.

Una empresa tecnológica busca instalar en Santiago del Estero un sistema de producción de agua que no depende de una fuente hídrica convencional en el lugar de consumo. El proyecto, desarrollado por Samai Hidro, utiliza la humedad disponible en la atmósfera para obtener agua que luego atraviesa distintas etapas de tratamiento.
La iniciativa se encuentra actualmente en etapa de prueba y la compañía prevé comenzar su funcionamiento a principios de 2027. El plan contempla una primera implementación en Santiago del Estero y, posteriormente, la posibilidad de llevar el modelo a otras provincias argentinas.
Cómo funciona el sistema que convierte humedad en agua
La tecnología empleada se conoce como AWG (Atmospheric Water Generation) y permite extraer la humedad del aire para convertirla en agua líquida. Una vez obtenida, el recurso pasa por procesos destinados a su purificación, esterilización y acondicionamiento.
El procedimiento contempla cuatro pasos principales:
- Captación: el equipo incorpora aire del ambiente y realiza una primera filtración de partículas.
- Condensación: la humedad atmosférica es transformada en agua mediante sistemas de enfriamiento o absorción.
- Purificación: el líquido atraviesa distintas instancias de filtrado, esterilización y control.
- Mineralización: finalmente, el agua es acondicionada de acuerdo con las características previstas para su uso.
El rendimiento de estos equipos está condicionado por variables como la temperatura y la humedad del ambiente, además del consumo energético requerido para su funcionamiento.
La propuesta de Samai Hidro también contempla incorporar energía solar y herramientas digitales para realizar un seguimiento de variables relacionadas con el desempeño y el mantenimiento de las unidades.

Qué muestran los análisis realizados a las muestras
Como parte del desarrollo, la compañía difundió protocolos de análisis fisicoquímicos correspondientes a muestras obtenidas de sus equipos.
El 19 de junio de 2026 fueron examinadas muestras vinculadas con los modelos Samai HL20, HL80 y HL250, bajo los protocolos Nº 11340, Nº 11341 y Nº 11342. Los tres informes registraron una turbiedad inferior a 2 NTU y ausencia detectable de arsénico.
En esas muestras, los valores de pH fueron de 8,3, 8,2 y 7,0, respectivamente.
A su vez, otro análisis realizado el 15 de julio de 2026 correspondió a una muestra denominada agua mineralizada Samai Hidro. En ese caso se registró un pH de 7,9, turbiedad inferior a 2 NTU, 58 mg/l de sólidos disueltos totales y arsénico no detectable.
Por qué el proyecto apunta inicialmente a Santiago del Estero
La empresa eligió Santiago del Estero como punto de partida debido a las características de su territorio, donde existen extensas zonas rurales y comunidades distribuidas a grandes distancias.
De acuerdo con el planteo de Samai Hidro, en determinadas áreas el abastecimiento puede estar condicionado por la disponibilidad y calidad de las fuentes, la presencia de salinidad o arsénico, las distancias que deben cubrirse para transportar agua y los efectos de eventos climáticos extremos.
En ese contexto, el proyecto propone trabajar sobre tres ejes: seguridad hídrica, menor dependencia logística y adaptación frente a la variabilidad climática.
La idea consiste en acercar la producción al sitio donde se necesita el recurso y reducir, en determinados escenarios, la dependencia de redes de distribución, cañerías o transporte de agua.

Una tecnología pensada para distintas escalas
Samai Hidro desarrolla tres categorías de equipos, destinadas a diferentes niveles de demanda.
El GA.SH20 está orientado a espacios reducidos, como hogares, oficinas, puntos de consumo y programas piloto. El GA.SH80, en tanto, apunta a una capacidad intermedia y puede utilizarse como unidad transportable para entidades, equipos de trabajo y proyectos que requieren continuidad.
El tercer modelo, GA.SH250, está diseñado para mayores volúmenes y puede ampliarse mediante módulos. La compañía lo plantea para organizaciones, instituciones, comunidades y operaciones que necesitan una provisión continua.
Las unidades podrían aplicarse en municipios, establecimientos educativos, centros de salud, comunidades rurales, empresas, industrias, proyectos sin conexión a la red eléctrica y situaciones vinculadas con emergencias climáticas.
El objetivo de crear una red de producción descentralizada
Más allá de la instalación de equipos individuales, el proyecto contempla una estructura basada en nodos distribuidos territorialmente. La intención es que las unidades puedan desplegarse progresivamente en zonas rurales, escuelas, centros sanitarios, parques productivos y programas públicos.
Enzo Trungelliti, CEO de Samai Hidro, explicó el objetivo de esta estrategia:
“El desafío no es solamente llevar agua hasta donde hace falta. El verdadero cambio aparece cuando una comunidad, una escuela, un centro de salud o una empresa puede tener capacidad para producirla localmente. La humedad está presente en el aire y hoy existe tecnología capaz de convertir ese recurso en agua. Nuestra visión es transformar esa posibilidad en infraestructura.”
La compañía sostiene que este esquema permitiría pasar de la utilización de generadores individuales a una infraestructura hídrica distribuida, con unidades conectadas y monitoreadas.
Sobre esa perspectiva, Trungelliti señaló:
“No vemos a Samai Hidro como una máquina aislada. Pensamos en una red de nodos capaces de producir agua cerca de las personas, alimentados progresivamente con energía renovable y conectados mediante información. Si conseguimos descentralizar la producción, podemos empezar a pensar el agua con una lógica completamente diferente.”
El modelo proyectado por Samai Hidro combina así generación atmosférica, fuentes renovables y herramientas de monitoreo para buscar alternativas de abastecimiento en territorios donde la infraestructura tradicional presenta dificultades de acceso, distribución o continuidad.
NoticiasD
17 Septiembre 2026