Desiertos informativos y precariedad: la realidad de los medios de comunicación en San Luis
Un informe de FOPEA expone la fragilidad del ecosistema mediático en la provincia y los riesgos para la vida democrática.

En la Argentina profunda, alejarse de las grandes urbes suele significar ingresar en zonas donde la información de proximidad no circula o es sumamente escasa. Acceder a noticias verificadas sobre la propia comunidad, conocer las problemáticas del barrio o seguir de cerca la gestión de los representantes públicos se ha convertido en una paradoja en plena era de la conectividad digital.
Frente a esta realidad, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) llevó a cabo un exhaustivo mapeo nacional para diagnosticar el estado del ejercicio periodístico profesional en cada rincón del país. La investigación clasificó a los territorios en cuatro categorías o "ecosistemas informativos": bosques, semibosques, semidesiertos y desiertos de noticias, elaborando una radiografía indispensable sobre el acceso a la información.
En el marco de esta radiografía sobre el acceso a la información, un relevamiento específico sobre el ecosistema de medios de comunicación en la provincia de San Luis detectó un total de 41 medios en funcionamiento.
Qué es un desierto mediático
Un desierto mediático o informativo es aquel territorio en el cual no existen medios de comunicación locales o donde las empresas periodísticas existentes sufren de tal debilidad que no logran consolidar audiencias sustentables. La investigación de FOPEA establece un paralelo con la naturaleza: mientras que los "bosques informativos" representan condiciones óptimas para el periodismo profesional activo —aportando diversidad, oxígeno, luces y sombras—, los desiertos configuran un entorno "monocromático, árido, seco y proclive a los espejismos".
Al conceptualizar esta problemática estructural, el especialista en medios digitales Gonzalo Antelo definíó: “Los desiertos informativos son territorios en donde ya no hay medios de comunicación o los medios son tan débiles que no construyen audiencia”. Durante su disertación sobre el tema, Antelo dimensionó el alcance regional de esta crisis al advertir que “el 65% de toda América Latina vive en un desierto informativo, sin noticias locales”.
Esta fragilidad responde en gran medida a una profunda transformación en el modelo de negocios de los medios. Según explicó Antelo, el vuelco de la inversión publicitaria hacia el entorno digital supera el 50%, con la particularidad de que apenas dos grandes corporaciones globales concentran el 80% de ese mercado. Esta asfixia financiera imposibilita el sostenimiento de estructuras periodísticas locales, desmantelando progresivamente las redacciones del interior.
¿Qué pasa cuando no hay medios cerca?
Cuando una comunidad carece de medios locales o su ecosistema periodístico está en riesgo de desaparición, los ciudadanos quedan desinformados respecto de los acontecimientos de su entorno inmediato. Esta falta de arraigo territorial interrumpe la circulación de noticias de proximidad, genera graves brechas de conocimiento y dificulta el ejercicio de una ciudadanía activa y participativa.
Sobre este impacto en la vida cotidiana, Gonzalo Antelo sostuvo: “El problema de que no haya medios locales es que la gente está desinformada de lo que sucede en su metro cuadrado, en su territorio”. El especialista remarcó que las audiencias terminan consumiendo los contenidos producidos en los denominados “bosques mediáticos”, lo que invisibiliza los problemas concretos de los municipios del interior, amplifica el centralismo comunicacional y distorsiona la percepción ciudadana sobre la propia realidad local.
Este predominio de contenidos generados en las grandes capitales impone un modelo de comunicación centralista que homogeniza el debate público. Al priorizarse enfoques u agendas ajenas a las economías y dinámicas regionales, las comunidades periféricas quedan invisibilizadas, produciendo una construcción fragmentada e incompleta del panorama nacional.

Cuál es el riesgo de los desiertos informativos
El principal peligro de la expansión de las zonas sin medios radica en el debilitamiento de la democracia y la limitación de la libertad de expresión. Sin la presencia de un periodismo territorial activo, se vuelve alarmantemente difícil fiscalizar a los gobiernos locales, denunciar eventuales abusos de poder o dar voz a las demandas sociales más urgentes. En este contexto, la conversación pública se empobrece y la ciudadanía pierde herramientas clave de control institucional.
A este complejo panorama se suma el avance irrestricto de las tecnologías digitales y la automatización. Al evaluar esta coyuntura, Gonzalo Antelo fue categórico: “La IA vino a empeorar la situación”. Según analizó el consultor, los grandes medios perdieron entre un 30% y un 40% de audiencia en solo seis meses debido a que los usuarios consultan directo a los algoritmos, concluyendo que “hoy el editor de los medios del pasado son las inteligencias artificiales, son las que dicen qué es lo importante y qué es lo que no de nuestra realidad”.
Asimismo, el alejamiento del periodista como un vecino cercano ha deteriorado la credibilidad del oficio. Al perderse el contacto directo con la comunidad, la población migra hacia redes sociales dominadas por algoritmos que actúan como "cajas de resonancia". Este fenómeno reduce la tolerancia a posturas diversas, erosiona la confianza en la información contrastada y debilita aún más el tejido democrático local.

El mapa mediático en la provincia de San Luis
Un relevamiento sobre el ecosistema de medios de comunicación en la provincia de San Luis detectó un total de 41 medios en funcionamiento. El estudio revela una marcada centralización informativa, la fragilidad en las condiciones de trabajo de los periodistas y una dependencia generalizada del financiamiento estatal.
La provincia cuenta con 9 departamentos y 65 municipios o comisiones municipales. Según el censo 2010, registraba 432.310 habitantes (hoy estimados en más de medio millón), divididos en 383.340 pobladores urbanos y 48.970 rurales. Los departamentos Juan Martín de Pueyrredón y General Pedernera concentran más del 70% de la población provincial. Sus capitales cabecera, San Luis y Villa Mercedes, son las más pobladas y albergan la mayor cantidad de medios de comunicación.
De los 41 medios detectados en la investigación, 23 (más de la mitad) pertenecen a San Luis capital y Villa Mercedes. Por razones metodológicas, el estudio encuestó a 12 medios en la capital y 11 en Villa Mercedes.
La concentración informativa en la capital y Villa Mercedes
En la ciudad de San Luis tienen su sede los dos principales medios provinciales:
- LV 90 Canal 13: El único canal de aire, de carácter estatal.
- El Diario de la República: El único medio gráfico, perteneciente al grupo empresario de la familia gobernante desde el inicio de la democracia y dirigido por la hija del gobernador Alberto Rodríguez Saá.
Entre ambos medios emplean a casi el 40% de los periodistas incluidos en la investigación. Aunque se destacan del resto por sus condiciones laborales, presentan una clara limitación editorial al seguir la línea oficial del Gobierno provincial. La capital alberga también un número importante de radios —donde sobresale FM Popular— y dos empresas de TV por cable con contenido periodístico propio.
En Villa Mercedes sucede una dinámica similar: no existen medios impresos propios (solo funciona una corresponsalía de El Diario de la República), pero cuenta con un número importante de radios y dos canales de TV por cable con producción informativa local.
Anomalías territoriales y descentralización en los departamentos
En San Luis, las cabeceras departamentales no siempre representan las localidades con mayor actividad económica, población o presencia de medios:
- Departamento Junín: Villa de Merlo es la localidad más importante en población y actividad.
- Departamento Chacabuco: Tilisarao supera en relevancia y oferta mediática a la cabecera, Concarán.
- Departamento Belgrano: La ciudad cabecera no posee medios de comunicación, pero localidades con mayor dinamismo como Nogolí y Villa de la Quebrada cuentan con al menos una emisora radial.
Tanto Villa de Merlo como Tilisarao duplican en cantidad de radios a sus respectivas cabeceras y disponen de TV por cable con contenido local. Dada la cercanía geográfica (entre 10 y 20 km), la investigación incluyó de forma excepcional un programa de TV de Tilisarao por su impacto en la cabecera. Asimismo, se incorporaron un portal web en Belgrano con cobertura para todo el departamento y otro en Quines (Departamento Ayacucho) con alcance informativo departamental.
NoticiasD
10 Septiembre 2026