Weretilneck avanza con el traspaso de rutas nacionales: los riesgos que enfrenta Río Negro

El gobernador de Río Negro busca concretar con Nación el traspaso de las rutas 22 y 151. El acuerdo contempla una transferencia progresiva y nuevos desafíos para la Provincia.

Weretilneck avanza con el traspaso de rutas nacionales: los riesgos que enfrenta Río Negro

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, avanza con las negociaciones para asumir parte de la administración de rutas nacionales que atraviesan la provincia, en un contexto marcado por el deterioro de la infraestructura vial y los reclamos de los usuarios.

La discusión se concentra especialmente en las rutas nacionales 22 y 151, cuyo estado comenzó a tener impacto sobre la evaluación de la gestión provincial. Aunque actualmente se encuentran bajo jurisdicción nacional, desde el Gobierno rionegrino reconocen que los problemas de circulación y mantenimiento terminan trasladándose políticamente a la administración de Viedma. 

Un traspaso que todavía genera dudas

El acuerdo entre Río Negro y el Gobierno nacional contempla una cesión progresiva de distintos sectores de la red vial. La negociación tuvo varios cambios durante las últimas semanas y todavía existen aspectos del convenio que deben terminar de definirse.

La firma del acuerdo está prevista en la Casa Rosada y posteriormente requerirá tratamiento legislativo. Uno de los principales puntos de discusión fue la diferencia entre las características de las rutas rionegrinas y los convenios que Nación ya suscribió con otras provincias.

El esquema contempla que algunos sectores con contratos vigentes, conflictos o causas judiciales permanezcan inicialmente bajo responsabilidad nacional. En paralelo, la Provincia asumiría otros tramos y avanzaría en acuerdos posteriores para completar la transferencia.

Qué pasará con las rutas 22 y 151

El primer convenio no permitiría una intervención inmediata sobre determinados sectores de la Ruta Nacional 22, especialmente en el Alto Valle, debido a situaciones contractuales todavía pendientes de resolución.

En los tramos que sí sean transferidos, Río Negro deberá atravesar distintas instancias administrativas antes de comenzar con las obras y tareas de mantenimiento.

La Provincia busca aprovechar ese período para conseguir financiamiento que permita afrontar la recuperación de la infraestructura vial.

Uno de los instrumentos que analiza el Ejecutivo es un crédito de Fonplata por 60 millones de dólares, con un plazo de 25 años. El pedido será tratado por el directorio del organismo regional durante una reunión prevista para octubre en Bogotá.

El pesaje y las multas, otro punto de negociación

El control de cargas y pesaje fue otro de los aspectos discutidos durante las negociaciones entre Río Negro y Nación.

El acuerdo permitiría que la Provincia realice operativos de control, aunque la recaudación proveniente de las infracciones deberá ser transferida a cuentas nacionales.

También se definió que el plazo de la cesión será de 20 años, en línea con los acuerdos alcanzados por Nación con otras jurisdicciones. Río Negro había solicitado inicialmente extender ese período a 30 años.

El desafío político para Weretilneck

El eventual traspaso representa una oportunidad y, al mismo tiempo, un riesgo para la administración provincial.

Hasta ahora, el deterioro de las rutas nacionales podía atribuirse directamente al Gobierno nacional. Si Río Negro asume nuevas responsabilidades, los reclamos de los conductores y transportistas pasarán a tener como principal destinatario al Ejecutivo provincial.

La apuesta de Weretilneck consiste en transformar una demanda recurrente en una oportunidad para mostrar capacidad de gestión y comenzar a solucionar problemas que afectan a la circulación, la producción y la actividad económica de la provincia.

Sin embargo, el principal desafío será contar con recursos y capacidad operativa para intervenir sobre las rutas en tiempos razonables.

Con las elecciones cada vez más cerca, el traspaso de las rutas nacionales puede convertirse así en una de las principales apuestas de la gestión provincial: una decisión que puede generar resultados políticos si las obras avanzan, pero que también puede aumentar el costo para el Gobierno de Río Negro si las soluciones demoran.

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NoticiasD

24 Agosto 2026