PALEOKIDS: la aventura paleontológica para que los chicos descubran Neuquén
Fernando Pretto combina turismo, educación y paleontología para que niños y familias exploren las bardas y aprendan jugando

Las bardas neuquinas pueden convertirse en mucho más que un paisaje para observar. Una roca, una huella o una formación geológica pueden ser el punto de partida para descubrir historias que comenzaron hace millones de años. Esa es la propuesta de PALEOKIDS, una experiencia de turismo paleontológico pensada para que chicos y familias aprendan mientras recorren el territorio.
Detrás de esta iniciativa está Fernando Pretto, un profesional que lleva más de 30 años vinculado al turismo y que encontró en los paisajes de Neuquén una forma de combinar algunas de sus principales pasiones: naturaleza, paleontología, educación y bienestar.
Su recorrido comenzó en 1993, cuando tenía 18 años y obtuvo por concurso su primer trabajo en la colonia de vacaciones de SOSUNC, de la Universidad Nacional del Comahue. Un año después inició su formación como Guía Universitario de Turismo en esa misma institución, con especialización en recreación, y en 2001 obtuvo el título de Licenciado en Turismo.
Desde entonces trabajó en diferentes áreas relacionadas con la actividad turística, entre ellas guiado, acompañamiento de grupos, hotelería, docencia, capacitación y recreación. Con el paso de los años incorporó además conocimientos vinculados con la neuroeducación, las emociones y el bienestar.

PALEOKIDS: aprender paleontología mientras los chicos juegan
La propuesta PALEOKIDS comenzó a desarrollarse en 2022 con un objetivo concreto: acercar contenidos de paleontología y geología a los chicos y sus familias directamente en el territorio.
Las actividades se desarrollan especialmente en distintos sectores de las mesetas de la ciudad de Neuquén. Allí, los participantes pueden observar, caminar, tocar, jugar y formular preguntas mientras conocen las características del paisaje.
La experiencia busca modificar la manera tradicional de acercarse al conocimiento. En lugar de limitarse a escuchar una explicación, los chicos interactúan con el entorno y descubren los elementos que forman parte de la historia geológica de la región.
Una roca puede transformarse así en una pista, una huella puede convertirse en el inicio de una búsqueda y una formación geológica puede funcionar como escenario para contar una historia.
Para Pretto, una de las claves consiste en lograr que los chicos incorporen conocimientos sin sentir que están dentro de una clase convencional.
“Aprender sin sentir que estamos en una clase, jugar sin dejar de aprender y conocer un territorio a través de una experiencia que pueda quedar en la memoria”, es la idea que sintetiza el espíritu de PALEOKIDS.
La propuesta también apunta a generar una experiencia compartida entre niños y adultos. Padres, madres, hermanos y amigos pueden participar del recorrido y convertir el aprendizaje en una actividad familiar.

Una nueva forma de mirar los paisajes de la Patagonia
El trabajo de Pretto parte de una idea central: cada territorio tiene una identidad propia y puede contar una historia que merece ser conocida.
Desde esa mirada, la Patagonia ofrece múltiples posibilidades para desarrollar experiencias vinculadas con la flora, la fauna, la geología y la paleontología. El paisaje deja de ser solamente algo que se contempla y pasa a convertirse en una herramienta para aprender.
La propuesta también busca fortalecer el vínculo de los chicos con los lugares que forman parte de su vida cotidiana. Descubrir que un paisaje conocido conserva millones de años de historia puede cambiar la manera de observarlo y despertar interés por conocerlo y preservarlo.
La experiencia de Pretto como docente también forma parte de esta construcción. Desde 2005 desarrolla tareas docentes en distintas asignaturas relacionadas con el turismo y participa en cursos, talleres y propuestas formativas vinculadas con la Facultad de Turismo de la Universidad Nacional del Comahue.
A partir de 2011 también incorporó propuestas relacionadas con terapias del humor, autoestima, psicoeducación y bienestar emocional, además de su formación en neuroeducación.
De esa combinación surgió el concepto de Psicoeducación del Tiempo Libre, una mirada que entiende los momentos de ocio como oportunidades para aprender, jugar, relacionarse con otras personas y recuperar energía.

Turismo, naturaleza y experiencias que quedan en la memoria
A lo largo de su trayectoria, Pretto fue ampliando su manera de entender el turismo. Para él, conocer un destino no significa únicamente llegar a un lugar y observarlo, sino establecer un vínculo con ese territorio a través de experiencias capaces de permanecer en la memoria.
En ese recorrido, los atardeceres y las noches estrelladas ocupan un lugar especial entre los momentos que más disfruta. También destaca a Caviahue, un destino neuquino que lo atrae por la combinación de montaña, agua, bosque y silencio.
Esa mirada atraviesa también PALEOKIDS, donde la paleontología funciona como una puerta de entrada para descubrir el territorio desde una perspectiva diferente.
La propuesta invita a caminar, jugar, preguntar, imaginar y observar. El objetivo es que los chicos descubran que aquello que tienen delante de sus ojos puede contener historias que comenzaron mucho antes de que ellos llegaran.
La experiencia busca, en definitiva, acercar a las nuevas generaciones a los paisajes neuquinos a través de la curiosidad y el juego. Porque conocer la historia geológica de un lugar también puede ayudar a comprender su valor.
Y cuando un chico aprende a mirar su paisaje con curiosidad, ese descubrimiento puede convertirse en el primer paso para conocerlo, valorarlo y cuidarlo.
Para conocer más sobre las actividades de Fernando Pretto y sus propuestas turísticas se puede consultar la cuenta @confluenciaturismo en Instagram.
NoticiasD
24 Septiembre 2026