Mendoza y el mapa de los medios locales: cultura, deporte y cobertura en los municipios

Un informe de FOPEA analiza el ecosistema periodístico de Mendoza y destaca la distribución territorial de los medios y el peso de la cultura y el deporte.

Mendoza y el mapa de los medios locales: cultura, deporte y cobertura en los municipios

En la Argentina profunda, alejarse de las grandes urbes suele significar ingresar en zonas donde la información de proximidad no circula o es sumamente escasa. Acceder a noticias verificadas sobre la propia comunidad, conocer las problemáticas del barrio o seguir de cerca la gestión de los representantes públicos se ha convertido en una paradoja en plena era de la conectividad digital.

Frente a esta realidad, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) llevó a cabo un exhaustivo mapeo nacional para diagnosticar el estado del ejercicio periodístico profesional en cada rincón del país. La investigación clasificó a los territorios en cuatro categorías o "ecosistemas informativos": bosques, semibosques, semidesiertos y desiertos de noticias, elaborando una radiografía indispensable sobre el acceso a la información.

La provincia de Formosa emerge como un caso modelo para comprender este fenómeno en el norte argentino. Al analizar la escasez de medios independientes y las limitaciones del trabajo periodístico territorial, la situación formoseña ofrece un patrón representativo para evaluar cómo el silencio mediático condiciona el debate público y la calidad institucional en las provincias.

Qué es un desierto mediático

Un desierto mediático o informativo es aquel territorio en el cual no existen medios de comunicación locales o donde las empresas periodísticas existentes sufren de tal debilidad que no logran consolidar audiencias sustentables. La investigación de FOPEA establece un paralelo con la naturaleza: mientras que los "bosques informativos" representan condiciones óptimas para el periodismo profesional activo —aportando diversidad, oxígeno, luces y sombras—, los desiertos configuran un entorno "monocromático, árido, seco y proclive a los espejismos".

Al conceptualizar esta problemática estructural, el especialista en medios digitales Gonzalo Antelo definíó: “Los desiertos informativos son territorios en donde ya no hay medios de comunicación o los medios son tan débiles que no construyen audiencia”. Durante su disertación sobre el tema, Antelo dimensionó el alcance regional de esta crisis al advertir que “el 65% de toda América Latina vive en un desierto informativo, sin noticias locales”.

Esta fragilidad responde en gran medida a una profunda transformación en el modelo de negocios de los medios. Según explicó Antelo, el vuelco de la inversión publicitaria hacia el entorno digital supera el 50%, con la particularidad de que apenas dos grandes corporaciones globales concentran el 80% de ese mercado. Esta asfixia financiera imposibilita el sostenimiento de estructuras periodísticas locales, desmantelando progresivamente las redacciones del interior.

¿Qué pasa cuando no hay medios cerca?

Cuando una comunidad carece de medios locales o su ecosistema periodístico está en riesgo de desaparición, los ciudadanos quedan desinformados respecto de los acontecimientos de su entorno inmediato. Esta falta de arraigo territorial interrumpe la circulación de noticias de proximidad, genera graves brechas de conocimiento y dificulta el ejercicio de una ciudadanía activa y participativa.

Sobre este impacto en la vida cotidiana, Gonzalo Antelo sostuvo: “El problema de que no haya medios locales es que la gente está desinformada de lo que sucede en su metro cuadrado, en su territorio”. El especialista remarcó que las audiencias terminan consumiendo los contenidos producidos en los denominados “bosques mediáticos”, lo que invisibiliza los problemas concretos de los municipios del interior, amplifica el centralismo comunicacional y distorsiona la percepción ciudadana sobre la propia realidad local.

Este predominio de contenidos generados en las grandes capitales impone un modelo de comunicación centralista que homogeniza el debate público. Al priorizarse enfoques u agendas ajenas a las economías y dinámicas regionales, las comunidades periféricas quedan invisibilizadas, produciendo una construcción fragmentada e incompleta del panorama nacional.

Cuál es el riesgo de los desiertos informativos

El principal peligro de la expansión de las zonas sin medios radica en el debilitamiento de la democracia y la limitación de la libertad de expresión. Sin la presencia de un periodismo territorial activo, se vuelve alarmantemente difícil fiscalizar a los gobiernos locales, denunciar eventuales abusos de poder o dar voz a las demandas sociales más urgentes. En este contexto, la conversación pública se empobrece y la ciudadanía pierde herramientas clave de control institucional.

A este complejo panorama se suma el avance irrestricto de las tecnologías digitales y la automatización. Al evaluar esta coyuntura, Gonzalo Antelo fue categórico: “La IA vino a empeorar la situación”. Según analizó el consultor, los grandes medios perdieron entre un 30% y un 40% de audiencia en solo seis meses debido a que los usuarios consultan directo a los algoritmos, concluyendo que “hoy el editor de los medios del pasado son las inteligencias artificiales, son las que dicen qué es lo importante y qué es lo que no de nuestra realidad”.

Asimismo, el alejamiento del periodista como un vecino cercano ha deteriorado la credibilidad del oficio. Al perderse el contacto directo con la comunidad, la población migra hacia redes sociales dominadas por algoritmos que actúan como "cajas de resonancia". Este fenómeno reduce la tolerancia a posturas diversas, erosiona la confianza en la información contrastada y debilita aún más el tejido democrático local.

Mendoza: un mapa de medios que se organiza por regiones

El relevamiento realizado por FOPEA muestra que la información local en Mendoza presenta una distribución territorial vinculada con las distintas regiones de la provincia. El Gran Mendoza tiene a la capital como principal epicentro informativo, mientras que San Martín concentra la cobertura de la zona Este, San Rafael funciona como referencia en el Sur y Tunuyán ocupa ese lugar en el Valle de Uco.

Esta organización permite ampliar la cobertura sobre acontecimientos que ocurren en localidades con menor cantidad de periodistas. La existencia de estos centros informativos regionales genera una red que conecta las comunidades con medios capaces de abordar hechos de interés local y provincial.

Sin embargo, la investigación también encontró dificultades para obtener información directamente de los medios. FOPEA registró un bajo nivel de respuesta entre las empresas y proyectos periodísticos contactados, por lo que los investigadores debieron complementar el relevamiento mediante el consumo de contenidos y entrevistas con integrantes de las comunidades.

La cultura y el deporte ocupan un lugar central en las noticias locales

Uno de los principales hallazgos del estudio en Mendoza aparece en los temas que conforman la agenda informativa de las comunidades. FOPEA detectó que la cultura y el deporte tienen un peso significativo dentro de las noticias de alcance local, dos áreas que no estaban contempladas inicialmente entre las categorías utilizadas para analizar los desiertos informativos.

Los festejos vinculados con la Vendimia constituyen uno de los ejemplos más representativos. Los medios locales dedican espacio a acontecimientos culturales que forman parte de la identidad de cada comunidad, mientras que las actividades deportivas de los municipios también generan una parte importante de los contenidos periodísticos.

El informe plantea que este comportamiento muestra la necesidad de analizar con mayor precisión las temáticas que componen las agendas locales. No todos los territorios presentan las mismas demandas informativas y, en el caso mendocino, las expresiones culturales y deportivas adquieren una relevancia particular.

Otro aspecto destacado corresponde a los medios comunitarios. FOPEA logró establecer contacto con organizaciones que desarrollan tareas de comunicación de manera voluntaria, pero que quedaron fuera de la muestra porque la investigación exigía que al menos una persona recibiera una remuneración por su trabajo periodístico.

Esta particularidad deja planteado un interrogante sobre la dimensión real del ecosistema informativo local: existen proyectos comunitarios que producen y difunden contenidos, pero que no necesariamente aparecen en los relevamientos diseñados para medir el periodismo profesional remunerado.

El estudio también identifica un interés creciente desde el ámbito académico por analizar las agendas informativas. FOPEA considera que la incorporación de investigadores de las ciencias de la comunicación podría aportar nuevas perspectivas para comprender cómo se construyen las noticias locales y qué temas logran mayor presencia en cada región de Mendoza.

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10 Septiembre 2026