Luis Caputo busca acelerar el acuerdo con los gobernadores
El sector político de La Libertad Avanza pretende avanzar primero en acuerdos de gobernabilidad y postergar la discusión sobre alianzas y candidaturas

El Gobierno de Javier Milei atraviesa una etapa de negociaciones con los gobernadores en la que empiezan a quedar expuestas diferencias sobre los tiempos y las prioridades. Mientras Luis Caputo considera necesario avanzar rápidamente hacia un acuerdo con las provincias, el ala política de La Libertad Avanza mantiene una postura más cautelosa respecto de los entendimientos electorales.
El objetivo del ministro de Economía es que un acuerdo político con los gobernadores contribuya a consolidar el programa económico y transmita mayor previsibilidad. La negociación, sin embargo, tiene varias dimensiones: apoyo legislativo, gobernabilidad, suspensión de las PASO, armado de listas y eventuales alianzas para las próximas elecciones.
El Gobierno busca ordenar primero la relación con las provincias
Después de los contactos mantenidos durante el viaje oficial a París, algunos gobernadores interpretaron que la Casa Rosada estaba dispuesta a adoptar una postura más negociadora.
Sin embargo, todavía no existe un esquema definido para todos los distritos. La principal incógnita pasa por conocer qué está dispuesto a conceder el oficialismo y en qué momento comenzará a discutir formalmente las candidaturas.
Desde el entorno político del Gobierno plantean que la prioridad inmediata debe ser alcanzar acuerdos que permitan garantizar gobernabilidad y conseguir respaldo para iniciativas legislativas. La discusión electoral quedaría para una segunda etapa.
Esta diferencia de prioridades genera cierta tensión con los mandatarios provinciales, que pretenden conocer con anticipación las condiciones políticas de los futuros acuerdos.
Caputo quiere acelerar las negociaciones
El ministro de Economía aparece entre los funcionarios más interesados en que las conversaciones avancen. Su diagnóstico es que un entendimiento entre la Nación y las provincias puede ayudar a fortalecer la confianza sobre el rumbo económico.
En esa estrategia también cumple un papel importante Diego Santilli, quien mantiene conversaciones con distintos gobernadores y participa de las negociaciones políticas impulsadas por la Casa Rosada.
El problema es que el armado nacional no puede trasladarse automáticamente de una provincia a otra. Las características políticas de cada distrito obligan al Gobierno a analizar acuerdos diferentes según los dirigentes y fuerzas locales.
Qué sucede en las provincias
El escenario es particularmente complejo porque La Libertad Avanza no tendrá la misma estrategia electoral en todo el país.
En algunos distritos avanzan conversaciones para construir alianzas con gobernadores, mientras que en otros el oficialismo analiza competir con candidatos propios.
Entre las provincias donde existen negociaciones o expectativas de acuerdos aparecen Chaco, Entre Ríos, San Juan, San Luis y Chubut. También permanecen abiertas las conversaciones con otros mandatarios, aunque sin una definición definitiva.
Mendoza, Neuquén y Santa Fe presentan situaciones particulares. En cada caso, las posibilidades de acuerdo dependen tanto de las decisiones de los gobernadores como de los dirigentes libertarios que aspiran a ocupar espacios electorales.
La suspensión de las PASO, otro punto central
La discusión sobre las PASO funciona como uno de los principales puntos de contacto entre el Gobierno y algunos gobernadores.
El oficialismo necesita respaldo legislativo para modificar el esquema electoral y, para eso, el diálogo con los bloques vinculados a los mandatarios provinciales resulta determinante.
Los gobernadores radicales tienen un peso importante en el Senado, por lo que una eventual reunión con ellos puede convertirse en una instancia clave para conocer hasta dónde llegará el acuerdo político.
Luis Caputo busca acelerar el acuerdo con los gobernadoresLa economía condiciona la negociación política
La estrategia de la Casa Rosada también está vinculada con la evolución de la economía. El Gobierno necesita que la estabilidad macroeconómica se traduzca en una mejora de la actividad y del humor social.
Según las estimaciones mencionadas en el informe, las expectativas privadas reflejan preocupación por el nivel de actividad durante el tercer trimestre de 2026. En la Casa Rosada, en cambio, confían en una recuperación hacia el cierre del año y destacan algunos indicadores recientes de recaudación. Iinfobae
En este contexto, Caputo considera que consolidar acuerdos políticos puede contribuir a darle mayor respaldo al programa económico. El ala política del Gobierno, en cambio, observa que las negociaciones electorales requieren otros tiempos y mayores definiciones.
Un acuerdo que todavía tiene varias incógnitas
La principal dificultad para cerrar un entendimiento es que las partes todavía no coinciden completamente sobre qué debe resolverse primero.
Para los gobernadores, conocer las reglas electorales y las condiciones de las futuras alianzas resulta fundamental antes de avanzar. Para la Casa Rosada, la prioridad inmediata pasa por conseguir respaldo político y legislativo.
Esa diferencia explica por qué, pese a las señales de acercamiento, todavía no existe un acuerdo general entre el Gobierno y las provincias.
En las próximas semanas, la discusión parlamentaria y las negociaciones sobre las PASO serán una prueba para la capacidad de La Libertad Avanza de construir acuerdos fuera de su núcleo político.
El desafío para Milei y su equipo será compatibilizar las necesidades del programa económico de Caputo con los tiempos del armado político y electoral. Por ahora, ambos sectores coinciden en la necesidad de negociar, pero no necesariamente en cuándo ni hasta dónde hacerlo.
NoticiasD
8 Octubre 2026