La pobreza volvió a subir y alcanzó el 30% en Argentina, según un informe de la UCA
La Universidad Católica Argentina advirtió que la pobreza llegó al 30% y la indigencia al 6,5% durante el primer trimestre de 2026

La pobreza en Argentina volvió a mostrar un incremento durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, mientras que la indigencia llegó al 6,5%, de acuerdo con un informe elaborado por la Universidad Católica Argentina y el Observatorio de la Deuda Social Argentina. El estudio advierte que alrededor de 1,3 millones de personas cayeron por debajo de la línea de pobreza en apenas unos meses, reflejando un deterioro de las condiciones económicas de numerosos hogares.
El relevamiento señala que, aunque la variación respecto del cierre de 2025 fue de 0,1 puntos porcentuales en pobreza y de 0,4 puntos en indigencia, el impacto social resulta significativo por la cantidad de personas afectadas y por el agravamiento de las dificultades para cubrir necesidades básicas.
Los investigadores atribuyen este escenario a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos frente al aumento del costo de vida, la persistencia de la informalidad laboral y el incremento de los gastos fijos de los hogares.
La inflación y la pérdida del poder adquisitivo impulsaron el aumento de la pobreza
El informe sostiene que la Canasta Básica Alimentaria aumentó 11,6% durante el período analizado, mientras que la Canasta Básica Total registró un incremento de 9,6%. En contraste, los salarios crecieron 8,6%, con los trabajadores registrados mostrando una suba de apenas 7%, insuficiente para compensar el encarecimiento del costo de vida.
A este escenario se sumó un mercado laboral que no logró absorber la demanda de empleo formal. Si bien la desocupación no experimentó un incremento significativo, la falta de nuevos puestos registrados impulsó el crecimiento del autoempleo de subsistencia y de la subocupación.
Como consecuencia, la informalidad laboral alcanzó al 44,2% de los trabajadores, según el estudio, consolidándose como uno de los principales factores que profundizan la vulnerabilidad económica.
El trabajo también remarca que los gastos vinculados al transporte, la energía y los alquileres crecieron por encima de los ingresos y de las actualizaciones salariales. Además, las transferencias sociales y las jubilaciones perdieron capacidad de compra frente al ritmo de la inflación, lo que redujo aún más el poder adquisitivo de numerosos hogares.

Los adolescentes y niños concentran los niveles más altos de vulnerabilidad
Uno de los aspectos más preocupantes del informe corresponde al impacto que la pobreza tiene sobre la población más joven. El Observatorio de la Deuda Social Argentina señala que el 42,5% de los adolescentes de entre 13 y 17 años vive en situación de pobreza, mientras que esa condición alcanza al 40,9% de los niños de entre 5 y 12 años.
En contraste, entre las personas mayores de 65 años la tasa desciende al 8,5%, una diferencia que, según los especialistas, evidencia un proceso de creciente vulnerabilidad entre niños y adolescentes.
El estudio también identifica fuertes desigualdades territoriales. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el 74,3% de los hogares de menores ingresos manifestó que sus recursos no alcanzan para cubrir sus necesidades, mientras que el 77,6% afirmó no contar con posibilidades de realizar mejoras básicas en sus viviendas.
Entre las ciudades con mayores niveles de pobreza, Concordia encabezó el ranking con 52,5%, seguida por Gran Resistencia, con 49,7% Posadas, con 42,6% Gran Santa Fe, con 39,7% y Corrientes, con 38,4%.
En cuanto a la indigencia, Gran Resistencia registró el índice más elevado con 24,3%, seguida por Concordia, con 11,2% Posadas, con 10,7% Gran Santa Fe, con 10,4% y Corrientes, con 9,1%.

El informe advierte sobre una economía con crecimiento desigual
El análisis de la Universidad Católica Argentina sostiene que la economía presenta una evolución heterogénea. Mientras sectores como el agro, la energía y la minería mantienen una dinámica positiva, la industria manufacturera registró una caída de 1,7%, y la actividad económica general mostró un crecimiento de 2,3%.
Según el documento, las actividades que generan mayor cantidad de empleo, como el comercio, la construcción y la industria, todavía no recuperan un ritmo suficiente para impulsar una mejora sostenida del mercado laboral.
En ese contexto, los investigadores concluyen que la recuperación económica beneficia de manera desigual a los distintos sectores productivos y que millones de argentinos continúan enfrentando condiciones de alta vulnerabilidad, con dificultades para acceder a ingresos suficientes y cubrir sus necesidades esenciales.
Con información de C5N
NoticiasD
4 Agosto 2026